La TRIUMPHKEY 0758 se diferencia del resto de sillas gaming del catálogo por un extra poco habitual: un cojín lumbar con función de masaje, activable con un interruptor y alimentado por USB desde el propio ordenador. Combina esto con reposacabezas, reposapiés integrado (una placa extensible almohadillada bajo el asiento) y reposabrazos articulados.
El respaldo se reclina de 90° a 150°, con varias posiciones de bloqueo, y la base cromada con cinco ruedas se apoya sobre un cilindro de gas ajustable en altura. El armazón es de metal, con el pasamano que une respaldo y asiento descrito en varias reseñas como una pieza de hierro robusta.
Con 767 valoraciones a 4,1/5 —la nota más baja del catálogo—, las reseñas están más repartidas que en otras sillas: hay elogios claros a la comodidad y el sistema de masaje, pero también alguna queja seria de calidad (costuras que se abren tras pocas semanas de uso). Es, con diferencia, de las opciones más baratas del catálogo.