La VALK Myla es, sin discusión, la silla más equipada de esta comparativa: reposabrazos 4D reversibles, cabezal 3D con ajuste de altura, profundidad e inclinación, asiento deslizante en profundidad (4 posiciones, 4 cm de recorrido), respaldo regulable en 12 posiciones, y un reposapiés de malla integrado y plegable — pensado explícitamente para alternar posturas y descansar sin levantarse.
El mecanismo síncrono PRO reclina el respaldo hasta 135° con movimiento coordinado del asiento (hasta 15°), con regulación de tensión y bloqueo en varias posiciones. La base de aluminio de 70 cm de diámetro y las ruedas de 60 mm buscan estabilidad a la altura del resto del equipamiento. Es, además, la única silla de esta comparativa fabricada en España, con piezas de recambio garantizadas en la UE durante 10 años.
El motivo por el que no lidera la puntuación de calidad-precio es simple: cuesta más del doble que la mayoría de sillas de este catálogo, y al ser un lanzamiento reciente todavía no acumula apenas reseñas de compradores reales que confirmen su durabilidad a largo plazo — algo que conviene vigilar antes de decidirse si el precio ya es un salto grande para tu presupuesto.