La Hbada P5 apuesta por un conjunto de ajustes poco habitual en una silla de malla: soporte lumbar regulable en profundidad y altura en cuatro direcciones, reposacabezas que sube 10 cm y gira 40°, y reposabrazos con 8,5 cm de recorrido en altura (aunque sin giro lateral, según una reseña). El asiento combina espuma viscoelástica con malla transpirable.
El respaldo se reclina hasta 135°, pero solo se bloquea en tres posiciones fijas, no permite un rango continuo, algo que varias reseñas señalan como limitación frente a otras sillas. La estructura de acero aleado está certificada por SGS y TUV International, con una prueba de presión estática de 1136 kg.
Las reseñas en España son mayoritariamente positivas (4,4/5 sobre 66 valoraciones), destacando la comodidad y el buen acabado de los materiales para una silla de gama media. Reseñas internacionales más detalladas señalan un asiento más estrecho de lo habitual y cierta preocupación por la durabilidad de los tornillos de las patas a largo plazo.